Informe legal:
“Los hechos y el derecho detrás de la crisis democrática de Honduras”

Informe legal: “Los hechos y el derecho detrás de la crisis democrática de Honduras”

Recientemente, Insulza activó la cláusula democrática durante la crisis en Honduras. La HRF fue una de las primeras organizaciones internacionales en denunciar el golpe de Estado y pedir que se suspenda al Estado hondureño de la OEA. En aquella oportunidad, la HRF se comprometió a investigar la crisis minuciosamente con la finalidad de determinar exactamente lo ocurrido, e individualizar a los responsables. Las conclusiones del informe fueron:

  • Frente a la erosión de la democracia a cargo del presidente Zelaya, la OEA actuó incorrectamente porque, en vez de activar la cláusula democrática contra él, decidió “acompañarlo” en su “acto político” y le envió una “Misión de Acompañamiento” que provocó la condena del Congreso y que agudizó la crisis de Honduras. Frente al golpe de Estado a cargo de las FF. AA., la OEA actuó correctamente en activar la cláusula democrática y condenar esta acción, pero actuó incorrectamente en sus gestiones diplomáticas para revertirlo. Frente al golpe de impeachment a cargo del Congreso, la OEA no actuó correctamente porque ni lo condenó ni llevó adelante gestiones diplomáticas para revertirlo. La OEA también actuó incorrectamente al no haber promovido y observado las elecciones del 29 de noviembre, como medio para facilitar el restablecimiento de la democracia en Honduras.
  • La OEA en ningún momento, ni antes ni después del 28 de junio, reconoció las acciones antidemocráticas del presidente Zelaya, ni ofreció sus buenos oficios al Congreso y la Corte Suprema de Honduras para facilitar el juzgamiento del presidente Zelaya por vías constitucionales, y así evitar que el golpe de Estado se consolide, evitar que se produzca un golpe de impeachment, y evitar que la Corte Suprema termine validando estos hechos antidemocráticos. Al contrario, hasta la fecha la OEA ha mantenido su línea de acción previa al 28 de junio, actuando no como un garante de la democracia, sino como el agente de un Poder Ejecutivo antidemocrático.
  • Si durante la erosión de la democracia, la Secretaría General y el Consejo Permanente hubieran actuado de conformidad con sus obligaciones, es razonable pensar que la acción de la OEA hubiera tenido un efecto disuasivo y que tanto la erosión de la democracia, como el golpe de Estado y el golpe de impeachment de 28 de junio, así como la validación de estos hechos antidemocráticos a cargo de la Corte Suprema el 30 de junio, habrían sido evitados. Sin embargo, lastimosamente, a lo largo de la crisis democrática en Honduras, la OEA actuó como un agente internacional del presidente Zelaya y no como una organización internacional que debe promover y proteger la democracia en sus Estados miembros.

Lea el informe completo aquí: (to.be.determined)

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